Erika (La maleta de una au pair)

Erika es la autora del blog La maleta de una au pair, donde nos cuenta cómo ha sido su aventura en los Estados Unidos, su adaptación al país de los sueños y la mejora significativa de su nivel de inglés.

Cuéntanos un poco sobre tu aventura de au pair. ¿Cómo comenzó todo? ¿Cómo se desarrolló todo? ¿Cómo fueron las expectativas y cuál la realidad?

Todo comenzó en 2013, en vista del panorama laboral español. Estaba a punto de terminar mi carrera y no veía demasiada perspectiva de encontrar trabajo en España, así que me informé de las posibilidades y vi que irme como au pair a Estados Unidos era una buena opción para mejorar mi inglés y para viajar, conocer gente nueva, un nuevo país y distintas costumbres.

Siempre había querido viajar allí, pero tenía una barrera económica, ya que el billete tiene un coste elevado. Me puse en contacto con una de las catorce agencias que están autorizadas por el gobierno norteamericano para gestionar el programa au pair, e inicié los trámites para irme.

Es necesario cumplir unos requisitos y recopilar una serie de documentos para acreditar que puedes participar en el programa, principalmente, para solicitar el visado de intercambio, que es necesario para poder trabajar allí legalmente. Me di cuenta de que iba a ser un proceso largo, así que como había leído experiencias antes, decidí compartir mi experiencia según iba viviéndola en el blog. Así surgió la idea de La maleta de una aupair. Donde todavía hoy sigo escribiendo sobre mi experiencia y viajes a pesar de estar ya de vuelta a casa. Tenía buenas expectativas y, afortunadamente, se cumplieron.

Tuve muy buena experiencia con la familia de acogida, pude mejorar mucho mi nivel de inglés, conocí gente de muchos países y viajé por la mitad del país durante el año de estancia y en el último mes del visado.

El visado J1 te permite un mes de gracia cuando terminas tu año, y lo aproveché para hacer la ruta 66 que era un viaje que siempre había querido hacer.

¿En qué consiste un contrato de au pair en Estados Unidos? ¿Cuántas horas son? ¿Qué particularidades tiene?

La finalidad del contrato es marcar unos límites. Tienes que trabajar un máximo de 45 horas a la semana, no más de 10 horas al día, con un sueldo semanal de 195,75$ como mínimo, 10 días completos de vacaciones al año. Cada semana, tienes un día y medio libre, que acuerdas con la familia según sus necesidades, y como mínimo, un fin de semana completo al mes. Por norma general se cumple siempre. Aunque depende de las familias.

En mi caso, trabajaba menos horas y cobraba lo mismo, hay muchas familias que no te necesitan las 45 horas semanales, pero sigues cobrando lo mismo. Para los sueldos que hay allí, no es una maravilla, pero para nosotros sí es una buena forma de costearte la estancia y poder mejorar inglés y viajar al mismo tiempo.

Además, todas las familias te ayudan con 500$ para realizar estudios y completar 6 créditos en un centro de estudios norteamericano. Un punto a nuestro favor, porque cuentas con una pequeña ayuda para poder estudiar inglés o algo relacionado con tu carrera en caso de tener suficiente nivel de idioma.

¿Cuáles son las mayores diferencias culturales entre Estados Unidos y España?

Existen muchas y muy variadas. Desde los horarios de comida, la comida en sí, hasta el sistema sanitario o el educativo. Tienen costumbres distintas a la hora de socializar, por ejemplo, o en la atención al cliente, que personalmente, creo que es fantástica. Siempre te tratan estupendamente vayas donde vayas, y la gente suele ser muy amable. Te tienden la mano para ayudarte en lo que haga falta, y se agradece mucho cuando llegas de nuevas a un país desconocido. No me sentí en ningún momento como una inmigrante, al revés, me gustaba decir que venía de España y escuchar las experiencias de otras personas que también venían de fuera y estaban viviendo circunstancialmente en Estados Unidos. Debido a la multiculturalidad que existe en el país, es algo muy normal. También es cierto que en función de la zona a la que vayas el contraste es palpable con respecto a costumbres y forma de vida. En las costas por lo general son más abiertos y están más acostumbrados al turismo, y cuentan con recursos de ocio de una gama más amplia para satisfacer los gustos de todo el mundo.

¿Qué diferencia irse de au pair a un país extranjero de trabajar en otro sector?

En el caso concreto de Estados Unidos creo que lo que marca la diferencia es el tema del visado. Trabajar allí sin visado es imposible prácticamente o no recomendable, mejor dicho, y buscar un trabajo desde España y que la empresa te esponsorice un visado, es difícil también. Necesitas estar muy cualificado y tener experiencia concreta en un campo específico. 

La empresa tiene que demostrar que no encuentra candidatos norteamericanos que puedan desarrollar el mismo trabajo que tú y además invertir una cantidad económica elevada para tramitar los papeles. Por eso, irse como aupair es una buena opción para empezar, para conocer un poco cómo funciona el país y ver si te gusta o no para trabajar o para quedarte. O simplemente, para mejorar tu inglés, viajar y conocer gente de todo el mundo y después volver a casa con la experiencia vivida y con muchas historias que contar.

¿Hay que ser creativo y original para ser au pair? Eso de inventar juegos y demás para los niños todo el tiempo, llamar su atención…

A lo mejor no necesario pero sí recomendable. No es algo imprescindible, pero los niños a veces son complicados de llevar, se aburren rápido y con frecuencia, así que hacer juegos o manualidades, recetas o actividades hace que no se aburran tan rápido y que la experiencia con ellos sea más llevadera y amena. También va un poco en función de las edades, de la educación que reciban en casa o en el colegio y de la personalidad de cada niño, pero siempre ayuda ser creativos y originales.

¿Qué destacarías de tu experiencia en el extranjero

Volví encantada y me costó un poquito adaptarme de nuevo. Destacaría el enriquecimiento personal en todos los sentidos. Me ha ayudado a crecer como persona, a tener más confianza en mí misma y a perder el miedo por lo desconocido.

He descubierto una forma de vida distinta, que tiene sus puntos positivos y sus puntos negativos, como todas, pero que a mí me ha merecido la pena conocer. Y lo que más me ha gustado, sin duda alguna, ha sido poder viajar por la mitad del país, conocer gente de todo el mundo y mejorar mi inglés. Por eso animo a todo el mundo que se plantee vivir esta experiencia a hacerlo y a probar, y si no va bien, volver a casa, ¡pero no quedarse con las ganas de intentarlo!