¿Cómo se sentiría un gato aprendiendo un idioma?

Muchas veces pensamos que hablar un idioma es algo muy difícil, poco placentero y queremos abandonar su aprendizaje antes de tiempo. Pero, poco a poco, te das cuenta que el tiempo invertido en el mismo y los resultados obtenidos, hacen que vuelvas a recuperar la confianza y sigas estudiando. Pero, ¿cómo sería estos sentimientos de frustación, de miedo o de alegría en un gato? ¿Y sería igual si aprendieran inglés que chino?