Arquitectura de la Orden de Malta
Durante mucho tiempo, la arquitectura en Malta no resultó influida en absoluto por el resto de Europa. Sólo desde el sur de Italia llegaban algunas influencias a la isla. Hasta mediados del siglo XVI hubo sólo dos ciudades de tamaño considerable: la ciudad portuaria de Birgu y la entonces capital, Mdina. El resto de la población vivía en pequeñas aldeas.
En 1530 llegó la Orden de San Juan Bautista a la isla. Temían un ataque de los turcos, por lo cual comenzaron inmediatamente a levantar una fortificación para proteger Birgu, ciudad que, al tener puerto, se hallaba particularmente amenazada. Birgu se convirtió en la sede principal de la Orden y se realizaron importantes contrucciones allí. Bartolomeo Genga fue llamado a Malta para planificar nuevas iglesias y residencias para la Orden.
Contemple en un curso de idiomas en Malta los antiguos edificios de la Orden.



